Salmo 139: 1-6
1 Oh Jehová, tú me has examinado y conocido.
2 Tú has conocido mi sentarme y mi levantarme;
Has entendido desde lejos mis pensamientos.
3 Has escudriñado mi andar y mi reposo,
Y todos mis caminos te son conocidos.
4 Pues aún no está la palabra en mi lengua,
Y he aquí, oh Jehová, tú la sabes toda.
5 Detrás y delante me rodeaste,
Y sobre mí pusiste tu mano.
6 Tal conocimiento es demasiado maravilloso para mí;
Alto es, no lo puedo comprender.

En un reciente viaje a Londres subimos por la salida de la estación del metro que da a la calle Baker, donde nos dio la bienvenida una estatua del tamaño natural del legendario detective Sherlock Holmes. Creado por el novelista Sir Arthur Conan Doyle, Holmes era un genio investigador quien rutinariamente podía evaluar pistas aparentemente al azar y resolver el misterio.
Desconcertado por la asombrosa brillantez, su compañero, el Dr. Watson, pedía una explicación, a lo que Holmes respondía con mucha labia "Elemental", y luego procedía a revelar la solución.
Seria maravilloso que la vida funcionase así. Muy a menudo enfrentamos eventos y circunstancias que son mucho más desconcertantes que un misterio de Sherlock Holmes. Luchamos por resolver nuestra vida, pero siempre parecemos quedarnos cortos. En momentos como estos, es consolador saber que tenemos un Dios que no necesita evaluar la situación --Él ya lo sabe todo perfectamente. En hechos 15:18 leemos:
"Dice el Señor que hace conocer todo esto desde tiempos antiguos"
Él nunca tiene que preguntarse o recurrir al razonamiento inductivo. A pesar de nuestra naturaleza finita, nuestras vidas descansan en las manos de aquel que sabe todos los “qué”, “porqué” y “cuándo” que alguna vez enfrentaremos. Al confiar en el Señor Él nos guiara en el camino que desea que tomemos y su camino NUNCA es el equivocado. Pensemos:
"EN UN MUNDO DE MISTERIOS, ES UN CONSUELO CONOCER AL DIOS QUE SABE TODAS LAS COSAS".
Esta meditación me gusto mucho, a veces nos olvidamos de dejar el control de nuestras vidas a Dios y nosotros mismos queremos resolver el misterio de nuestro caminar y por ello viene el descontrol, tristeza y apatía pero si dejamos el control de nuestra vida a Dios talvez los problemas no se irán pero al menos no los enfrentaremos nosotros solos!!!
Dios les bendiga
Enviado por Yendi Rendón
¡¡ Tu tambien puedes participar !!
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Escribe tu comentario!